Se complica la situación de Chery en Brasil

En el país vecino, las ventas no paran de caer y la automotriz asiática acumuló stock de unidades del nuevo QQ y el Fulwin, los dos modelos que fabrica allí. La producción se toma una pausa hasta diciembre. 

La firma de origen chino apenas logró entregar a nuevos usuarios poco más de 100 unidades durante el mes de abril, mientras que el pasado mes de mayo ni siquiera logró entrar entre las 20 marcas mas venidas del mercado brasileño. En este contexto y en un mercado que mes a mes continúa en declive, Chery cuenta con una gran cantidad de vehículos acumulados en su inventario, sin lograr colocarlos en el mercado.

Es por ello que suspenderán las actividades de la planta situada en Jacareí, São Paulo, por un periodo de cinco meses. Esto permitirá evitar problemas futuros, ya que es el tiempo que consideran necesario para quitarse de encima esa cantidad de coches aún sin vender.

Esto significa que a partir del próximo 4 de julio, al menos 180 empleados tendrán sus contratos suspendidos durante esos cinco meses, ya que es el tiempo máximo establecido por las leyes laborales brasileñas. Durante esos meses de inactividad, la firma china aprovechará para adecuar las líneas de montaje para poder producir a la nueva generación del SUV Tiggo, que llegaría al mercado el próximo año. La planta situada en Jacareí, São Paulo inició sus actividades el año pasado, aunque actualmente apenas está funcionando al 10% de su capacidad, que es de unas 50.000 unidades al año.

Producto de una profunda crisis económica, en el mercado automotor brasilero se están vendiendo cada vez menos vehículos. Y eso trae consecuencias importantes. A nivel local, las automotrices producen menor cantidad de autos, ya que el país vecino es el principal destino al que se exportan unidades. Y en Brasil, las marcas acumulan stock de ejemplares que no se pudieron vender.

Eso fue lo que le pasó a la automotriz china Chery, que apenas dos años después de inaugurar un moderno polo productivo en Jacareí se vio obligada a cesar la producción durante cinco meses a partir de julio. Sucede que se acumularon unidades del nuevo QQ y el Fulwin, y en las últimas semanas la planta trabajó a un ritmo de 25 vehículos diarios, un 10 por ciento de lo que es capaz de producir.

Mientras la fábrica esté cerrada, la marca china acondicionará la línea de montaje para comenzar a producir, en unos meses, un nuevo modelo. No hay confirmación oficial, pero se trataría del Tiggo 5, un SUV que se posiciona por encima del Tiggo clásico y del Tiggo 3, recientemente lanzado a la venta en la Argentina.

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